En enero de 1999 la Blandi se marcha a Antequera, donde acampa en el estudio de Antequera Records y durante un par de días obliga a Antonio Navarro "Navi" a grabarles su obra cumbre, hoy prácticamente inencontrable.
Pese a los generosos esfuerzos del Navi, las sesiones suponen un contacto (más bien choque) de la banda con las nuevas tecnologías (la pila eléctrica, entre otras), las cuales salieron ganando.
Fieles a su línea, el resultado fue una vez más incalificable. Pese a ello, el grupo tuvo el atrevimiento de editarlo (esta vez en CD... ¡más nuevas tecnologías!) y distribuirlo. Una vez más, el éxito fue rotundo y la edición se agotó rápidamente. El volumen de la tirada no fue ningún obstáculo para ello.
Pese a los generosos esfuerzos del Navi, las sesiones suponen un contacto (más bien choque) de la banda con las nuevas tecnologías (la pila eléctrica, entre otras), las cuales salieron ganando.
Fieles a su línea, el resultado fue una vez más incalificable. Pese a ello, el grupo tuvo el atrevimiento de editarlo (esta vez en CD... ¡más nuevas tecnologías!) y distribuirlo. Una vez más, el éxito fue rotundo y la edición se agotó rápidamente. El volumen de la tirada no fue ningún obstáculo para ello.
















